8 de agosto de 2022

La historia que une a un campeón de la NBA con Olimpia de Venado Tuerto

JaVale McGee, el tres veces campeón de la NBA, dos con los Warriors y una con los Lakers, compañero de Campazzo en la 20/21, tiene otro contacto muy estrecho con la Argentina.
Corrían los particulares años 90 y la Argentina del 1 a 1 (paréntesis para los jóvenes: desde 1991 a 2001, en el país hubo una ley de convertibilidad por la que un dólar equivalía a un peso: 10 años en un mundo irreal), la Liga Nacional de Básquet le sacaba jugo al dólar barato y se permitía fichajes de calidad, caros. Era otro mundo también, con menos países que competían por esos mismos jugadores. Argentina estaba en uno de los lotes principales.
Se tomaban descartes de primeros equipos de Europa e, incluso, de la NBA. Así, Olimpia de Venado Tuerto, en octubre de 1994, con Julio Lamas como entrenador, buscaba un interno de jerarquía y experiencia para afrontar el Panamericano de Clubes. Tenía un verdadero equipazo: Pichi Campana, Montecchia, Racca, Victoriano, Uranga, Darrás, Tourn y, como extranjeros, Orlando Lighfoot y George Montgomery, que habían reemplazado rápido a los dos que empezaron la temporada, Kenny Battle y Alex Holcombe (6 y 4 partidos, respectivamente).
Lamas necesitaba ir a Córdoba a ese Panamericano con algo más confiable. Lightfoot era jovencito, recién salido de la Universidad (alero, 2.01, 20 años), mientras que Montgomery venía de varios años en Europa, sobre todo de Francia. Tenía algo de chapa, aunque tanto él como Lightfoot terminaron no entregando lo que se esperaba de ellos, sobre todo Montgomery, que fue cortado muy poquito después del Panamericano, que Olimpia perdió ante Franca en la final por apenas un punto, 98-97. Lightfoot duró un poquito más.
Montgomery se fue sin pena ni gloria, como fue de alguna manera su carrera profesional. Quizá su mayor exposición había sido su amorío con la excelente jugadora de básquetbol Pamela McGee, oro olímpico con Estados Unidos en 1984, campeona dos veces seguidas de la NCAA con Southern California y con dos años de experiencia en la WNBA, que la agarró la veterana.
El hijo de Pamela es JaVale, tres veces campeón de la NBA y reciente compañero de Facu Campazzo en Denver, aunque transferido ahora a Phoenix, y su padre es George Montgomery, aquel fornido pivote que jugó en Olimpia, luego separado de Pamela. De hecho, la otra hija, Imani McGee-Stafford, que ya no está en la WNBA, es de distinto padre.
La curiosidad es que JaVale lleva el apellido de su madre, y que viene de coronarse además campeón olímpico en Tokio, donde el entrenador de Japón era el propio Lamas, coach de su padre en aquel Olimpia de 1994/95. El mundo es un pañuelo.

fuente: laguiasemanal.com.ar